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LAS PARTES EN LOS CONTRATOS

Uno de los elementos esenciales de todo contrato son las partes intervinientes.
Identificar correctamente a quienes participan en la operación no es una mera formalidad: es una cuestión que puede determinar la validez o nulidad del contrato.

En el ámbito del Derecho Inmobiliario, este aspecto cobra especial relevancia, ya que la incorrecta identificación o representación de las partes puede generar graves consecuencias jurídicas y económicas.

Errores frecuentes en la identificación de las partes

Algunos de los errores más comunes que se observan en la práctica contractual son los siguientes:

  • No incluir a todos los titulares del bien inmueble al firmar una hoja de encargo o contrato de compraventa.
  • Firmar solo uno de los cónyuges en la venta o arrendamiento de la vivienda familiar, sin el consentimiento del otro.
  • Firmar en nombre de una persona jurídica sin tener las facultades de representación suficientes, o sin que exista aprobación previa del órgano competente.
  • Omisiones o errores en los datos identificativos (NIF, denominación social, domicilio, poder notarial, etc.).

Consecuencias jurídicas de una identificación incorrecta

Las consecuencias de estos errores pueden ser muy relevantes:

  • Nulidad o anulabilidad del contrato, por falta de capacidad, consentimiento o representación válida.
  • Pérdida de derechos económicos, como el cobro de una comisión en el caso de agentes inmobiliarios o mediadores.
  • Retrasos o bloqueos en la operación, si el defecto puede ser subsanado pero requiere nuevos trámites o firmas.

En definitiva, una incorrecta determinación de las partes puede invalidar la operación o provocar conflictos legales posteriores.

La importancia de una correcta identificación de las partes

Antes de firmar cualquier contrato, es imprescindible verificar la titularidad y capacidad de las partes, especialmente cuando intervienen personas jurídicas, matrimonios o comunidades de bienes.

Una revisión previa por un abogado especialista en contratos inmobiliarios garantiza que el documento refleje correctamente la situación jurídica de cada interviniente, evitando nulidades y litigios futuros. La identificación de las partes no es un trámite administrativo, sino un requisito esencial para la validez y eficacia del contrato.